¿Crisis?

¿Crisis?

El significado de crisis puede ser entendido como un periodo o situación de dificultades o cambios bruscos.

Actualmente la mayoría de las personas están enfocadas en pensar que la crisis es sinónimo de problemas en nuestra economía. Y no es para menos, definitivamente hay un problema económico y financiero mundial que ha golpeado el mundo entero y esto comienza a resentirse en nuestros bolsillos.

Pero creo que hay algo más que debería preocuparnos, y es el conjunto de crisis que estamos viviendo, crisis en diferentes ámbitos y sentidos.

Vivimos una crisis del medio ambiente. El calentamiento global es un hecho y difícilmente reversible, ahora llueve más que antes y eso trae serias inundaciones, el calor es incesante y poco puede tolerarse, prácticamente hay que salir con bloqueador a la calle y no dudo que en un par de años se totalmente necesario amén de que quieras sufrir quemaduras de primer grado, especies de animales están desapareciendo y en más de un sitio en Internet puedes encontrar información al respecto, el equilibrio que estas especies generaban se está perdiendo y con seguridad estaremos en serios problemas.

Vivimos una crisis de tolerancia. Hoy en día poca gente puede tolerar una larga fila para el cine o el banco, el estar detenido en una avenida por el tráfico puede ser una pesadilla para el que tiene cero tolerancia, el ceder el paso a otro vehículo en un alto, el permitir un error de algún vendedor. Ya no hay tolerancia, a cualquier situación reaccionamos con agresividad y molestia, como si nuestra actitud remontara a la época de las cavernas. ¿Será acaso que vamos entonces hacia atrás?

Vivimos una crisis familiar. La familia es y debería ser siempre el centro de medular de nuestra sociedad. El sitio para recargar nuestra energía, para sanar nuestras heridas, para expresar nuestros más sinceros sentimientos, pero hoy en día la familia está pasando a segundo término. Muchos hermanos poco se ven, el almuerzo ya no es pretexto de reunión, los festejos se han minimizado, la fraternidad y apoyo entre familiares es débil y carente de significado. Cada individuo que integra una familia es una caja herméticamente sellada que no permite que los sentimientos entren o salgan de ella.

Vivimos una crisis de identidad. Hemos perdido nuestros valores, estamos perdiendo parte de nuestra cultura, nuestras raíces, nuestra lengua. Hoy en día preferimos una hamburguesa a un pozole o un tamal, preferimos viajar al extranjero que fomentar el turismo nacional, hoy vestimos lo que la moda extranjera nos indique. Es simple y llano, mírate al espejo y piensa tres palabras que describan porque eres mexicano. No se vale utilizar el que cuentas con un acta de nacimiento de México.

Vivimos una crisis de Salud. Hoy el promedio de vida es mucho menor que hace algunos años. Presentamos nuevas y resistentes enfermedades. Obesidad, Hipertensión, Irritabilidad, Úlceras, Infartos, Diabetes y muchos otros males circundan entre los jóvenes.

Vivimos una crisis de cero esfuerzo. Hoy la facilidad con la que podemos conseguir las cosas, lejos de ser utilizado como herramienta para progresar está sirviendo para como pretexto para extender nuestra zona de confort, a tal grado de perder el interés y la motivación por crecer. La fría y cruel mediocridad acecha a cientos de individuos, quienes en un sentido amplio de relajación aceptan su propuesta de acompañamiento sin miramientos.

Y podría seguir citando muchos más ámbitos en los que considero que existe una crisis pero sería deprimente y desgastante. Prefiero utilizar este tiempo en ocuparme y resolver las que a mí me aquejan.

¿Y tú qué esperas?

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