Si los bancos han hecho de su pasatiempo favorito el llamarte los días y horas en las que comúnmente no lo hacían, si los saldos de tus estados de cuenta han cambiado de partido y ahora todos tienen a la izquierda (en negativo), si la idea de conciliar el sueño se ha vuelto un anhelo prioritario en tu vida, si al llegar la quincena, lejos de cobrar sólo esperas el dinero para pagar.

Amigo, amigo, amigo, estas en un serio problema financiero.

Una mala administración de tus recursos puede ser la causa de tus finanzas insanas. No es una situación nueva ni particular de nuestro país, pero las estadísticas indican que la morosidad sólo en las tarjetas de crédito ha llegado al 9.7%. Y no hablemos de los demás tipos de créditos existentes.

La administración de nuestros recursos financieros debe ser estrictamente disciplinada y hacerse de buenos hábitos para disfrutar de la tranquilidad de deber y poder pagar.

A continuación te presento algunos consejos que quizá puedan ayudarte:

“Nunca jamás” gastes más de lo que ganas
Este punto es esencial en tu vida financiera, no adjudiquemos esto a la edad, ni al nivel social, ni mucho menos a la educación de cada individuo. Es un problema de responsabilidad personal, de madurez e inteligencia.

A muchos nos ha sucedido que deseamos, queremos y en muchas ocasiones lo hacemos. Comprar, comprar y comprar y pensar que algo maravilloso resultará y las deudas desaparecerán. Pero sucede todo lo contrario.

Aquí la disciplina financiera debe ser enérgica. No deberá seducirte la idea de adquirir todo lo que tu mente desee. Nuestra forma de comprar debe basarse en nuestra capacidad de pago y nunca jamás en la del deseo. Es muy importante que determines correctamente la aplicación de tu dinero en las cosas que debes comprar y no en las que quieres. Cuando elabores tu presupuesto puedes destinar un porcentaje para aquellas cosas que no son necesarias pero que deseas.

Lee antes de firmar
Aunque no es un hábito común en los mexicanos, y lo afirma un estudio efectuado por la UNAM, en donde los resultados arrojan que leen un libro al año 6 de cada 10 mexicanos, que en otros términos quiere decir que un 40% de la personas mayores de quince años no leyó un libro durante un año. En fin, esa es otra historia.

Antes de aceptar un crédito, una nueva tarjeta ó un “ADELA” de nuestra nómina, es de vital importancia leer los términos y condiciones del crédito, la tasa de interés, el plazo y todos los puntos relevantes de esta operación.

Extrayendo la información de cada uno de los instrumentos crediticios que te ofrecen las entidades bancarias puedes diseñar una tabla sencilla a manera de comparativa, que te permita evaluar los pros y contras de cada uno, para elegir la que mejor se ajuste a tus posibilidades.

Prioriza
Elabora una lista de las cosas que son importantes que compres, las indispensables, las menos importantes. Y destina el recurso a cada una de ellas. Establece los tiempos en los que deseas adquirirlas, ya sean a corto, mediano o largo plazo.

El establecer prioridades en nuestra modelo financiero generará un hábito sano y duradero para definir correctamente la aplicación de nuestros recursos.

“Nunca lo que importa menos deberá anteceder a lo que importa más”.

Utiliza el apalancamiento

El apalancamiento no es más que contar con la posibilidad de financiar determinadas compras de activos sin la necesidad de contar con el dinero de la operación en el momento presente.

El endeudarse es una estrategia utilizada por muchos, pero cuando está no se tiene concebida como tal puede resultar una pesadilla lacerante y desgastante en nuestras vidas.

Los créditos son y deberán ser siempre instrumentos que te permitan maximizar tus recursos y no generar una mayor deuda. Es por ello que la planeación es el primer eslabón en la administración.

Es importante que sepas que el incremento del apalancamiento también aumenta los riesgos, dado que provoca menor flexibilidad a la incapacidad de atender los pagos.

Utiliza correctamente tus tarjetas de crédito

  • Siempre paga más del mínimo de tus tarjetas.
  • Liquida el total de tus consumos del periodo en la fecha de pago indicada en tu estado de cuenta.
  • Utiliza tu tarjeta el siguiente día de la fecha de corte.
  • Sólo firma lo que puedas pagar en su totalidad cada fecha de pago.
  • No abuses de las promociones a meses sin intereses ya que comprometen tu capacidad de pago.
  • Usa inteligentemente tu tarjeta de crédito y sácale el mayor provecho.
  • Espero y deseo que estos breves consejos puedan ayudarte a mejorar tus finanzas personales.

Si estas en problemas financieros actualmente, si apareces en el top ten del buró de crédito te recomiendo que te acerques a un asesor financiero. El sabrá como orientarte para solucionar tu problema.

Administra tus recursos y libérate de esos números rojos
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Un pensamiento en “Administra tus recursos y libérate de esos números rojos

  • mayo 18, 2009 a las 1:29 pm
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    A mi en lo particular me ha servido uno de los consejos de oro respecto a las tarjetas de crédito: recuerda que no son dinero extra, sino que es dinero prestado, y a intereses bastante altos. Nunca consideres a la tarjeta de crédito como una extensión de tu nómina. Buen artículo, y útil sobre todo.

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